Primeros tests en Machos Alfa (T5)

Durante una prueba reciente en rodaje, Ángela Sánchez estuvo utilizando Camkeeper durante tres jornadas completas en Machos Alfa T5 para Netflix. No se trataba de una demostración aislada ni de una prueba rápida entre escenas: el objetivo era incorporarlo al flujo de trabajo real del departamento de cámara y comprobar cómo respondía durante una jornada normal de trabajo.

Ángela Sánchez · Auxiliar de cámara · 4 años de experiencia

“A mí me gusta mucho porque te da mucha rapidez.”

La rapidez aparece casi siempre como el beneficio más evidente al pasar del papel a una herramienta digital. Pero durante la conversación apareció algo más interesante: la forma en la que la información deja de depender de una sola persona.

En un flujo tradicional, los partes pueden estar repartidos entre hojas, PDFs o archivos personales de cada auxiliar. Encontrar una información concreta días después puede depender simplemente de quién la rellenó o dónde terminó guardada.

Con un parte compartido, la lógica cambia. El equipo consulta la misma información y trabaja sobre una única fuente.

Ángela comprobando los slates generados en Camkeeper

“Que estemos de alguna manera todo el equipo conectado con el mismo parte hace que todos tengamos acceso a los mismos datos.”

Otro detalle que apareció durante la conversación tiene que ver con algo muy cotidiano en rodaje: olvidarse de apuntar algo.

No suele ser un gran error; normalmente es una pequeña información que se escapa entre cambios de ópticas, movimientos rápidos o momentos con mucha carga de trabajo. El problema aparece después, cuando corregirlo significa volver a rehacer archivos o avisar manualmente a otras personas.

“Si vuelvo atrás y digo: ‘hostia, esto se me olvidó ponerlo’, puedo editarlo en el momento y para todo el mundo también se actualiza esa información.”

Ángela trabajando junto a Miguel López 1AC

Curiosamente, antes de esto ya había pasado por la misma evolución que muchos auxiliares: primero partes a mano y después Excel.

Digitalizar el proceso ayudó a que los documentos quedaran más limpios, pero no necesariamente más rápidos ni más estandarizados. Cada auxiliar terminaba creando su propio sistema.

Y quizá ahí está una de las conclusiones más interesantes: el problema no parece ser únicamente pasar del papel a una pantalla; el problema es seguir teniendo información aislada.

Una de las ideas detrás de Camkeeper es precisamente eliminar esa dependencia y mantener al equipo trabajando sobre una única fuente de información y al instante.

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